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Mike Porcel | Personal

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Rock: Soft Rock Classical: Baroque Moods: Mood: Intellectual
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Personal

by Mike Porcel

A subtle blend of musical styles and sung poetry.
Genre: Rock: Soft Rock
Release Date: 

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1. En Deuda (In Debt)
3:41 $0.99
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2. Mi Familia (My Famiy)
3:34 $0.99
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3. Ritos De La Espera (Rites of Waiting)
3:31 $0.99
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4. Paloma Sin Nombre (Dove Without a Name)
3:37 $0.99
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5. Si Nos Niega Un Amigo (If a Friend Denies Us)
3:14 $0.99
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6. Don Carlos (Don Carlos)
3:05 $0.99
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7. El Paso Corto De Abuela (The Short Step of Grandmother)
5:05 $0.99
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8. Dialogo Con Un Ave (Dialogue With a Bird)
3:14 $0.99
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9. Recuento (Recount)
3:34 $0.99
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10. Alejandra(La Cancion Murio Sin Conocerte) [Alejandra] [The Song Died Without Knowing You]
3:16 $0.99
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11. En Un Viejo Armonio(Ciclo Karmico) (On an Old Harmonium) [Karmic Cycl]
5:22 $0.99
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12. Pajarillo Que Viene Del Sur (Little Bird That Comes from the South)
3:21 $0.99
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13. Recuerdame Muchacha... (Remember Me Girl)
4:32 $0.99
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14. A Un Reloj De Pared (To a Wall Clock)
2:23 $0.99
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15. Si Queda Una Esperanza (If There Is Still a Hope)
2:46 $0.99
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16. Que Hubiera Sido De Mi! (What Would Have Happened to Me!)
3:48 $0.99
Downloads are available as MP3-320 files.

ABOUT THIS ALBUM


Album Notes
My music is a very personal blend of styles and influences from around the world. These influences range from classical music, which was part of my training as a classical guitarist, "rock" music, that was also part of my experiences throughout my musical career, and "ethnic music", which is also part of these influences. For me it is very difficult to label my work within a musical style, but if I had to, I think I would say that it is within the World,Classical, New Age, Rock genres. At the same time I paid close attention and care to the lyrics, in the case of the songs, trying to be always closer to poetry than to the typical lyrics. For me there should be no separation between music, lyrics and orchestration.

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Reviews


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Daína Chaviano

Uno de los cantautores cubanos más importantes de su generación
Mike Porcel pertenece a ese grupo de autores inclasificables que no abundan mucho. Sus canciones transitan por una amplia gama de influencias musicales: clásica, rock, New Age, nueva trova, clásica... Y sus letras son de un lirismo que cuesta trabajo hallar en la música contemporánea. Un gran artísta y un asombroso poeta.
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Leopoldo Luis García

Excelente música
En Cuba no podemos descargar los tracks del disco. Espero poder comprarlo alguna vez. Mike Porcel es uno de los más importantes compositores cubanos de los últimos 30 o 40 años. Su música es una mezcla irrepetible de complejidad armónica, belleza melódica y poéticos textos. No pocos recordamos en Cuba su paso por agrupaciones como Síntesis, para la que tocó los teclados, compuso y vocalizó inolvidables temas como "En busca de una nueva flor".
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robert c. díaz

"El Poeta de las Armonías"
“Personal” (CD-Mike Porcel)

Qué tremenda alegría saber que la salida de "Personal", la nueva propuesta discográfica del cantautor cubano, Mike Porcel, comienza a tener tan merecida acogida. Como ya es costumbre, viniendo de la autoría de tan inspirado bardo, toda obra invita a degustar el preludio de algo mágico pero, a la vez, íntimo y sincero. Una rara triada en comunión, donde la obra y la persona son una misma cosa. Con "Personal", Mike ese poeta de las armonías, logra redondear la espiral de un ciclo de canciones grabadas en la piel de toda una generación; un puñado de razones que, pese a que algunas de esllas fueran compuestas hace más de cuatro décadas, aun son y seguirán siendo perfectamente asumidas por cualquier época y circunstancia. Porque gustosamente, el paso del tiempo las desempolva para contemporanizarlas y dejarlas a su recaudo, junto a otras que están casi acabadas de salir del horno; Porque más que to, “Personal” es la urgencia de una obra diluída con la entereza pasional de ser profundamente intimista y a la vez, de todos; En fin, “Personal” en sus 16 temas, grafican una propuesta discográfica que, track by track, va tejiendo la urdimbre y los viricuetos que resumen toda una galería de músicas y canciones con el trazo coherente de lo vivencial y la exquicitez de su factura, en la que su progenitor, combinando voz y guitarra en mano y a veces orquestaciones apropiadas, ha querido regalarnos su presencia, y exponerse tal cual es, repertorizando lo que a priori supone ser la banda sonora de toda una época, de rincones de una ciudad y de personajes que hoy no son más que disfrutables fantasmas que deambulan desde sus recuerdos, pero que, más que eso, aun difuminan el rastro de cierto desgarramiento testimonial con muchas cicatrices a cuestas, pero también, con enormes alegrías. Porque simplemente, “Personal” es eso: el dibujo concéntrico (casi totalmente autobiográfico) en el que, tanto el autor como su obra se reconocen ante la huella de sus pinceladas. Una obra que, más allá de acreditar la típica lluvia de cumplidos o elogios de ocación, sobradamente merecen el reconocimiento pleno a su autoría. No obstante y como diríamos por estos lares: But he deserves much more than this!!!.. Pero Mike Porcel, es un artista muy por encima de cualquier merecimiento. Lo monumental de su obra gratifica tal presagio. Al menos, sus amigos y admiradores asi lo sentimos... Y Gracias a Mike, a sus canciones, a esta sumatoria de encantos cronológicos que resulta ser “Personal”, lo cual nos permite el disfrute de viajar por sobre tan “espirálica” aventura y aun seguir sumido en la perplejidad de su disfrute.

robert c. díaz
(Holloway Road, London)
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Manuel

Excelente
Ya había comprado el INTACTVS y leyendo las noticias en el Herald decidí inmediatamente encargar éste, que espero con ansiedad. Mike Porcel es un nombre grande dentro del arte cubano y mundial. Para nuestra generación y también para las nuevas es casi una obligación escucharlo, disfrutar y respetar su arte. Felicidades y grandes éxitos Mike Porcel!
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Rafael Zamora

Mike Porcel En deuda
Mike Porcel Personal

En Deuda, es la canción encargada de abrir este nuevo trabajo que nos brinda Mike Porcel, y que dedica entre otros, a quienes hemos seguido, o intentado seguir su trayectoria, desde lo que parece ya un tiempo inmemorial. Es su homenaje y su deuda para con nosotros también. Notas de sintetizador que introduce la guitarra eléctrica, de melodía inspirada, antes de que Mike cante ”Estoy en Deuda, en la añoranza, con la belleza, el infinito y la guitarra, con las heridas y la paciencia restauradora de tantas cosas insospechadas,....con los amigos, .....con los poetas y con sus sueños a la deriva,....Estoy en Deuda. Vuelve a volar la guitarra su melodía y la batería se une a los versos que siguen fluyendo hasta salpicar a Krishnamurti, Juan Gaviota y la irreverencia, ..”con el candor de los desvalidos, con las estrellas, Estoy en Deuda!”

De inicio dramático Mi Familia complementa la deuda y Mike nos pasea con sus versos esdrújulos, por ese su espacio personal y casi secreto, que nos atañe a casi todos quienes también hemos tenido una familia. Se nota claramente la maestría en la orquestación, la cual va inteligentemente guiando la canción, de la mano hacia un clímax. De nuevo la guitarra eléctrica hace notar su presencia sutil. “...van dejando su retrato plástico de un color incierto y tan palúdico, que los hace parecer simpáticos a los ojos de cualquier minúsculo soñador de corazón escuálido. En el fondo mi familia es cándida, prisionera de patrones fétidos, con sus ansias de ganar matrícula en un cielo cada vez más gélido. Con su largo embrollo genealógico atraviesa el valle de las lágrimas, convencidos de su rol histórico y del precio que tendrán sus dádivas”.

Sombría, triste, sublime, se presenta Ritos De La Espera, piano, orquesta (teclado) y el sonido protagonista de oboe, en la vena que más me ha conmovido de la obra de Mike. “Te esperé tan despierto, investido de aromas y flores, como espera la muerte al silencio, te esperé con el alba, y rendido a tu espuma, te esperé con la bruma, mis versos en andas, te esperé desarmado...”. Terminando ese primer encuentro con la canción, y recorrida a mitad del camino, la batería y la guitarra eléctrica irrumpen y llevan la canción a otro plano intentando resolverla, pero la espera continúa y vuelve a pasearse por las sombras, que parecen recordarme a Poe.

A continuación una canción histórica para mí, interpretada magistralmente solo con su guitarra cuando escuché a Mike por primera vez, . Quedó irreductiblemente atrapada en mi memoria y me cuesta ser imparcial. “Paloma Sin Nombre, de imagen helada, paloma con todo, paloma con nada.., paloma que vive a la par de la brisa, paloma que ríe, porque ella es la risa, paloma que espero si vuelve al amor, paloma que llega, paloma que muero” Una pequeña joya, en letra y música! Mike, el orfebre!

Si Nos Niega Un Amigo. De comienzo también dramático, rock sinfónico, recordándome el tipo de arreglo que hizo Ricardo Eddy Martínez (Edito) en el disco de Amaury Pérez “Aguas”, en los 80, y también a los guitarreos del sueco Yngwie Malmsteen, de escalas menores. El inicio es tenso, dirigido por las cuerdas, como si estuvieran remarcando lo que dice el título “Si Nos Niega Un Amigo, una estrella se esconde, a llorar su verguenza, a espalda de los hombres...”, pero luego se suaviza y Mike sigue narrando en sus versos la desesperanza, el desconsuelo, cuando nos niega un amigo. La música se ralentiza hasta detenerse y volver a su principio.

Le toca el turno a Don Carlos (“un señor de cuello y de corbata, apuesto, fanfarrón, erecto y atildado”, que luego deviene en menos “Hoy luce una joroba, y un traje mal planchado” ), con su apertura bombástica, de mano del clavecín, muy acorde a la descripción del personaje, algo emparentado al Tío Alberto de Serrat, y también al personaje de Piazolla en Balada para un loco (“El caso es que los años le ha dado una manía, que la gente de bien no entiende todavía. Es su mayor placer hurgar en los latones, donde duermen recuerdos, entre cien mil olores”. En esta pieza se nota no solo la diversidad compositiva de Mike, sino de nuevo su maestría como orquestador. Maestría que se nota además, al término de estos primeros versos en compañía del clavecín, viento y guitarra clásica, y al inicio de la segunda parte de la pieza, acompañada de cuerdas “Don Carlos los recoge, los ata con cariño, y esboza una sonrisa que solo dan los niños... !Hurra por ti campeón del sueño y la sonrisa! !Salud gran andarín, delirante sin prisa!” y la música se pierde con aires del Miralles de Serrat.

“Con su paso corto regresa la abuela, a la cafetera, que hace por saltar, canturreando siempre en lenguas extrañas, cosas que jamás pude descifrar” nos cuenta Mike tanta intimidad en El Paso Corto De Abuela. Su guitarra sirve de acompañante a sus versos, a los que después se une el sonido del oboe. Mas adelante la canción se arropa con aires que me recuerdan los del Serrat IV, mientras Mike canta “En aquella casa en la ermita..” se une también la batería, y los versos y la voz de Mike desgarran ternuras y nostalgias “Eran tiempos de golosinas a la vuelta de cada esquina...Era el paso de abuela resonando en cada peldaño.....En aquel rincón encantado, donde el corazón era el amo, al olor de abuela Margarita, se fue mi niñez”.

Con la guitarra y el arreglo de un genio como orquestador, que son tributo a su formación clásica (y que no deja de asombrarme), se presenta Diálogo Con Un Ave, la cual fue en su momento éxito inmediato en el repertorio de Mike! Y cómo no? si tenía todos los elementos que hacen una canción imperecedera. Y aún cuando el artista cansado de recordarla quiso se reguardara en un baúl!. No lo pudo hacer, ante el clamor de otras voces!.
Genio?
Precisamente!

Recuento. Teclados y cuerdas introducen la melodía, y la voz nos adentra de nuevo en la intimidad del artista. El ambiente es diferente musicalmente de las piezas que hasta este momento la han precedido en Personal, lo que es digno de elogio, y nos transmite su calma. “Que me dejas? la belleza de la soledad...Que te llevas? restos de canción... Que nos queda? la certeza de lo que no fue....”.

Junto a Paloma Sin Nombre, la otra canción que acá aparece y que me dejó prendado del autor de Personal, fue Alejandra. Al igual que en aquella oportunidad Mike se acompaña solo de su guitarra, la que interpreta de nuevo maravillosamente, demostrando su admirable gusto y técnica. Admirador yo a ultranza por ese entonces del Serrat en los años 70 (de Cantares, de Mis Gaviotas, de Señora, Amigo Mío, de su Lucía y muchas otras), y también del quehacer cancionístico de la Santísima Trinidad de la Trova Cubana en sus años mozos (Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola), no podía creer en ese momento que estaba escuchando un artista, que aunque no era del todo ajeno a esta última corriente musical, a la vez era distinto, e igual me llegaba en lo más profundo. Transcribo una parte de mi escrito De Como Conocí A Mike Porcel, donde menciono el encuentro con su Alejandra: “Y fue de esa manera, que me encuentro con esta canción maravillosa, interpretada magistralmente con una guitarra de aires barrocos bien marcados y una hermosa voz cargada de sensibilidad, que cantaba pletórica de poesía “Caminabas desnuda de todo contacto de piel y cerebro, te alejabas de toda la espera….Alejandra, por qué de pronto te me muestras como un mito, por que eres casi imperceptible, o casi, casi un espejismo” y antes de que terminara la canción ya había actuado el hechizo”. No solo puedo ahora decir que Alejandra me sigue pareciendo maravillosa, sino que la siento como una creación única, fuera de clase!

En Un Viejo Armonio (Ciclo Kármico), es uno de los temas del repertorio de Mike que nunca antes había escuchado. La inicia un órgano de iglesia (cuyo sonido por cierto, siempre me ha cautivado), que tampoco antes había escuchado en alguna de sus grabaciones, y ese mismo armonio se hace parte de la narración, que me hubiera gustado transcribir completa. “En un viejo armonio de iglesia en mi barrio, vetusto, empolvado, reliquia perdida, vestigio olvidado, me vi reticente lavando mis culpas, que se amontonaban como por encanto, todas de repente. Y anduve a su lado 9 veces mayo”. Hasta allí Mike canta solo acompañado del órgano. La estrofa termina y se le une bajo, percusión, y el sonido orquestado aunado a un coro, que adivino celestial. Al inicio de una segunda estrofa se une el rasgueo de guitarra con cuerdas de metal mientras las voces del coro ganan notoriedad “En su tono grave, gangoso y pesante, Saturno cobraba su cuota de llantos y de adversidades....cerrándose el ciclo con mis 30 años”. Y comienza la resolución de la pieza “Supe que el llegar no valía la pena, que andar era el reto, lo único cierto...” donde el sonido orquestado se hace eco de los de Baglioni o quizás Lucio Battisti. Se suma además la guitarra eléctrica mientras la batería se marca más fuerte de cara al desenlace (“y volé ligero como en el comienzo..), y aparece de nuevo el armonio (“En aquel armonio volví a ser yo mismo de nuevo”) al que se une el sonido de los timbales en su gran finale.

Pajarillo Que Vienes Del Sur, es otra de esas pequeñas obras maestras que solo tuve que escuchar la primera vez para que su melodía me atrapara. De nuevo el arreglo es cuidadoso de los detalles, la orquestación introduce la canción pero deja que solo la guitarra acústica acompañe la voz en la la primera estrofa (“Pajarillo que vienes del sur, que amor te olvidó a mi ventana...”. Ya en la segunda se le une el piano y algo de percusión, con el suficiente respiro para que las estrofas sea cantadas con la libertad y sensibilidad con las que su autor nos tiene acostumbrados y den paso al equivalente de estribillo, que es es hasta donde nos conduce melódicamente la pieza. Esta sección difiere musicalmente de las estrofas y sirve como puente musical para pausar y reiniciar la otra parte de la pieza, pero la letra no se repite ni cuando cuando aparece de nuevo al término de la canción. Los versos continúan con una estrofa más y la sección puente que resuelve el final de la obra.

Recuérdame, Muchacha. Otra pieza inédita para mis oídos. Acostumbrado a la guitarra clásica, acá la música es introducida por el rasgueo de una guitarra de 12 cuerdas, al que se le une el sonido que emula una flauta soprano probablemente (me llegan ráfagas de la música de Angelo Branduardi, aires del medioevo). “Recuérdame, Muchacha, cuando el invierno cante su inmemorial misterio, al pie de tu mañana” sirve de invitación a los instrumentos participantes liderados por la batería, y es una bocanada de bienvenida. “Recuérdame sin prisa, como si se fugara, mi recuerdo en tu olvido, mi canción en tus alas” (versos y música que por momentos me recuerdan la hermandad entre Amaury Pérez y Mike Porcel, no destruída por el avatar de los años). Largo puente (rock sinfónico) en que aumenta la tensión y excitación de la pieza (otra vez su maestría como orquestador), con mucha participación percusiva, la melodía efectiva de la guitarra eléctrica, y también del bajo solemne y profundo, amparados por las olas del teclado sintetizado, y el canto en un clímax de nuevos versos en ese puente reiterativo antes de volver a los Recuérdame.. de las estrofas venideras. “Recuérdame si tiemblas, así de vez en cuando, que yo andaré contigo, que yo estaré esperando”.

Con inicio de bolero se introducen los primeros versos de A Un Reloj De Pared, la cual ya conocía, y confieso no contaba entre mis favoritas del repertorio del artista. El uso claro de arpegios en la guitarra, muestran otra vez lo diverso en la guitarrística del intérprete, y sus versos desfilan ante nuestros oídos en compañía de su melodía melancólica, a la que luego se aúnan las cuerdas, y da paso a diversas modulaciones. Allí me doy cuenta del arte del compositor, y en un terreno en el que por definición, o más bien gusto de mis genes, nunca había abrazado antes con sinceridad. Crece en intensidad el aporte de las cuerdas antes de relajarse y dar paso a su última estrofa, antes de resolver sabiamente este bolero admirable!

Si Queda Una Esperanza, es la cuarta y última composición de este trabajo de la cual no conocía versión alguna. Los acordes del piano introducen la melodía que es cantada con mucha intimidad, y acompañan a completitud el poema hecho canción. Un postludio le continúa y da pie a que repita el verso final en su canto conmovedor “Si queda una esperanza, déjamela en tu río”.

“Que Hubiera Sido De Mí, sin esa luna, ahogándose por llegar al sol, sin la guitarra que abrió señales, y respondía de par en par al desafío de ser y dar conmigo, a la inminencia de amar hasta apagarme...” con su entrada grandilocuente, nos deja la pieza más rítmica (y roquera) gracias en buena parte a la labor decisiva de la batería, que aparece sólidamente a lo largo de la clausura de este segundo trabajo tan Personal de Mike Porcel. Dos largas estrofas que hubieran sido por si solas suficientes para justificar esta obra, anteceden la siguiente sección (“Que hubiera sido de mi, sin erotismos, un aprendiz de cantor retando el viento...”), que suele ser representada por puentes o estribillos en la cancionística popular. Aquí la melodía vuela buscando crear tensiones y resolver hermosamente la palabra cantada. La estructura musical se repite en una segunda parte en anuencia con los versos que se aprestan a recorrerla.

Como epílogo, un músico excepcional, compositor y arreglista consumado, poeta excelso en la palabra, intérprete solemne, guitarrista espléndido, cantor mostrando del alma sus penas, reflexiones y alegrías, al devenir de nuestra existencia. Personal, Mike Porcel!


Rafael Zamora
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Marta Tvardek

Hauntingly beautiful
Hauntingly beautiful lyrics and music that fill your every sense. Achingly beautiful poetry set to equally achingly beautiful music. You are left wanting more and yet totally full. Bravo!
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Rafael Zamora

La deuda personal de Mike Porcel
En Deuda, es la canción encargada de abrir este nuevo trabajo que nos brinda Mike Porcel, y que dedica entre otros, a quienes hemos seguido, o intentado seguir su trayectoria, desde lo que parece ya un tiempo inmemorial. Es su homenaje y su deuda para con nosotros también. Notas de sintetizador que introduce la guitarra eléctrica, de melodía inspirada, antes de que Mike cante ”Estoy en Deuda, en la añoranza, con la belleza, el infinito y la guitarra, con las heridas y la paciencia restauradora de tantas cosas insospechadas,....con los amigos, .....con los poetas y con sus sueños a la deriva,....Estoy en Deuda. Vuelve a volar la guitarra su melodía y la batería se une a los versos que siguen fluyendo hasta salpicar a Krishnamurti, Juan Gaviota y la irreverencia, ..”con el candor de los desvalidos, con las estrellas, Estoy en Deuda!”

De inicio dramático Mi Familia complementa la deuda y Mike nos pasea con sus versos esdrújulos, por ese su espacio personal y casi secreto, que nos atañe a casi todos quienes también hemos tenido una familia. Se nota claramente la maestría en la orquestación, la cual va inteligentemente guiando la canción, de la mano hacia un clímax. De nuevo la guitarra eléctrica hace notar su presencia sutil. “...van dejando su retrato plástico de un color incierto y tan palúdico, que los hace parecer simpáticos a los ojos de cualquier minúsculo soñador de corazón escuálido. En el fondo mi familia es cándida, prisionera de patrones fétidos, con sus ansias de ganar matrícula en un cielo cada vez más gélido. Con su largo embrollo genealógico atraviesa el valle de las lágrimas, convencidos de su rol histórico y del precio que tendrán sus dádivas”.

Sombría, triste, sublime, se presenta Ritos De La Espera, piano, orquesta (teclado) y el sonido protagonista de oboe, en la vena que más me ha conmovido de la obra de Mike. “Te esperé tan despierto, investido de aromas y flores, como espera la muerte al silencio, te esperé con el alba, y rendido a tu espuma, te esperé con la bruma, mis versos en andas, te esperé desarmado...”. Terminando ese primer encuentro con la canción, y recorrida a mitad del camino, la batería y la guitarra eléctrica irrumpen y llevan la canción a otro plano intentando resolverla, pero la espera continúa y vuelve a pasearse por las sombras, que parecen recordarme a Poe.

A continuación una canción histórica para mí, interpretada magistralmente solo con su guitarra cuando escuché a Mike por primera vez, . Quedó irreductiblemente atrapada en mi memoria y me cuesta ser imparcial. “Paloma Sin Nombre, de imagen helada, paloma con todo, paloma con nada.., paloma que vive a la par de la brisa, paloma que ríe, porque ella es la risa, paloma que espero si vuelve al amor, paloma que llega, paloma que muero” Una pequeña joya, en letra y música! Mike, el orfebre!

Si Nos Niega Un Amigo. De comienzo también dramático, rock sinfónico, recordándome el tipo de arreglo que hizo Ricardo Eddy Martínez (Edito) en el disco de Amaury Pérez “Aguas”, en los 80, y también a los guitarreos del sueco Yngwie Malmsteen, de escalas menores. El inicio es tenso, dirigido por las cuerdas, como si estuvieran remarcando lo que dice el título “Si Nos Niega Un Amigo, una estrella se esconde, a llorar su verguenza, a espalda de los hombres...”, pero luego se suaviza y Mike sigue narrando en sus versos la desesperanza, el desconsuelo, cuando nos niega un amigo. La música se ralentiza hasta detenerse y volver a su principio.

Le toca el turno a Don Carlos (“un señor de cuello y de corbata, apuesto, fanfarrón, erecto y atildado”, que luego deviene en menos “Hoy luce una joroba, y un traje mal planchado” ), con su apertura bombástica, de mano del clavecín, muy acorde a la descripción del personaje, algo emparentado al Tío Alberto de Serrat, y también al personaje de Piazolla en Balada para un loco (“El caso es que los años le ha dado una manía, que la gente de bien no entiende todavía. Es su mayor placer hurgar en los latones, donde duermen recuerdos, entre cien mil olores”. En esta pieza se nota no solo la diversidad compositiva de Mike, sino de nuevo su maestría como orquestador. Maestría que se nota además, al término de estos primeros versos en compañía del clavecín, viento y guitarra clásica, y al inicio de la segunda parte de la pieza, acompañada de cuerdas “Don Carlos los recoge, los ata con cariño, y esboza una sonrisa que solo dan los niños... !Hurra por ti campeón del sueño y la sonrisa! !Salud gran andarín, delirante sin prisa!” y la música se pierde con aires del Miralles de Serrat.

“Con su paso corto regresa la abuela, a la cafetera, que hace por saltar, canturreando siempre en lenguas extrañas, cosas que jamás pude descifrar” nos cuenta Mike tanta intimidad en El Paso Corto De Abuela. Su guitarra sirve de acompañante a sus versos, a los que después se une el sonido del oboe. Mas adelante la canción se arropa con aires que me recuerdan los del Serrat IV, mientras Mike canta “En aquella casa en la ermita..” se une también la batería, y los versos y la voz de Mike desgarran ternuras y nostalgias “Eran tiempos de golosinas a la vuelta de cada esquina...Era el paso de abuela resonando en cada peldaño.....En aquel rincón encantado, donde el corazón era el amo, al olor de abuela Margarita, se fue mi niñez”.

Con la guitarra y el arreglo de un genio como orquestador, que son tributo a su formación clásica (y que no deja de asombrarme), se presenta Diálogo Con Un Ave, la cual fue en su momento éxito inmediato en el repertorio de Mike! Y cómo no? si tenía todos los elementos que hacen una canción imperecedera. Y aún cuando el artista cansado de recordarla quiso se reguardara en un baúl!. No lo pudo hacer, ante el clamor de otras voces!.
Genio?
Precisamente!

Recuento. Teclados y cuerdas introducen la melodía, y la voz nos adentra de nuevo en la intimidad del artista. El ambiente es diferente musicalmente de las piezas que hasta este momento la han precedido en Personal, lo que es digno de elogio, y nos transmite su calma. “Que me dejas? la belleza de la soledad...Que te llevas? restos de canción... Que nos queda? la certeza de lo que no fue....”.

Junto a Paloma Sin Nombre, la otra canción que acá aparece y que me dejó prendado del autor de Personal, fue Alejandra. Al igual que en aquella oportunidad Mike se acompaña solo de su guitarra, la que interpreta de nuevo maravillosamente, demostrando su admirable gusto y técnica. Admirador yo a ultranza por ese entonces del Serrat en los años 70 (de Cantares, de Mis Gaviotas, de Señora, Amigo Mío, de su Lucía y muchas otras), y también del quehacer cancionístico de la Santísima Trinidad de la Trova Cubana en sus años mozos (Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y Noel Nicola), no podía creer en ese momento que estaba escuchando un artista, que aunque no era del todo ajeno a esta última corriente musical, a la vez era distinto, e igual me llegaba en lo más profundo. Transcribo una parte de mi escrito De Como Conocí A Mike Porcel, donde menciono el encuentro con su Alejandra: “Y fue de esa manera, que me encuentro con esta canción maravillosa, interpretada magistralmente con una guitarra de aires barrocos bien marcados y una hermosa voz cargada de sensibilidad, que cantaba pletórica de poesía “Caminabas desnuda de todo contacto de piel y cerebro, te alejabas de toda la espera….Alejandra, por qué de pronto te me muestras como un mito, por que eres casi imperceptible, o casi, casi un espejismo” y antes de que terminara la canción ya había actuado el hechizo”. No solo puedo ahora decir que Alejandra me sigue pareciendo maravillosa, sino que la siento como una creación única, fuera de clase!

En Un Viejo Armonio (Ciclo Kármico), es uno de los temas del repertorio de Mike que nunca antes había escuchado. La inicia un órgano de iglesia (cuyo sonido por cierto, siempre me ha cautivado), que tampoco antes había escuchado en alguna de sus grabaciones, y ese mismo armonio se hace parte de la narración, que me hubiera gustado transcribir completa. “En un viejo armonio de iglesia en mi barrio, vetusto, empolvado, reliquia perdida, vestigio olvidado, me vi reticente lavando mis culpas, que se amontonaban como por encanto, todas de repente. Y anduve a su lado 9 veces mayo”. Hasta allí Mike canta solo acompañado del órgano. La estrofa termina y se le une bajo, percusión, y el sonido orquestado aunado a un coro, que adivino celestial. Al inicio de una segunda estrofa se une el rasgueo de guitarra con cuerdas de metal mientras las voces del coro ganan notoriedad “En su tono grave, gangoso y pesante, Saturno cobraba su cuota de llantos y de adversidades....cerrándose el ciclo con mis 30 años”. Y comienza la resolución de la pieza “Supe que el llegar no valía la pena, que andar era el reto, lo único cierto...” donde el sonido orquestado se hace eco de los de Baglioni o quizás Lucio Battisti. Se suma además la guitarra eléctrica mientras la batería se marca más fuerte de cara al desenlace (“y volé ligero como en el comienzo..), y aparece de nuevo el armonio (“En aquel armonio volví a ser yo mismo de nuevo”) al que se une el sonido de los timbales en su gran finale.

Pajarillo Que Vienes Del Sur, es otra de esas pequeñas obras maestras que solo tuve que escuchar la primera vez para que su melodía me atrapara. De nuevo el arreglo es cuidadoso de los detalles, la orquestación introduce la canción pero deja que solo la guitarra acústica acompañe la voz en la la primera estrofa (“Pajarillo que vienes del sur, que amor te olvidó a mi ventana...”. Ya en la segunda se le une el piano y algo de percusión, con el suficiente respiro para que las estrofas sea cantadas con la libertad y sensibilidad con las que su autor nos tiene acostumbrados y den paso al equivalente de estribillo, que es es hasta donde nos conduce melódicamente la pieza. Esta sección difiere musicalmente de las estrofas y sirve como puente musical para pausar y reiniciar la otra parte de la pieza, pero la letra no se repite ni cuando cuando aparece de nuevo al término de la canción. Los versos continúan con una estrofa más y la sección puente que resuelve el final de la obra.

Recuérdame, Muchacha. Otra pieza inédita para mis oídos. Acostumbrado a la guitarra clásica, acá la música es introducida por el rasgueo de una guitarra de 12 cuerdas, al que se le une el sonido que emula una flauta soprano probablemente (me llegan ráfagas de la música de Angelo Branduardi, aires del medioevo). “Recuérdame, Muchacha, cuando el invierno cante su inmemorial misterio, al pie de tu mañana” sirve de invitación a los instrumentos participantes liderados por la batería, y es una bocanada de bienvenida. “Recuérdame sin prisa, como si se fugara, mi recuerdo en tu olvido, mi canción en tus alas” (versos y música que por momentos me recuerdan la hermandad entre Amaury Pérez y Mike Porcel, no destruída por el avatar de los años). Largo puente (rock sinfónico) en que aumenta la tensión y excitación de la pieza (otra vez su maestría como orquestador), con mucha participación percusiva, la melodía efectiva de la guitarra eléctrica, y también del bajo solemne y profundo, amparados por las olas del teclado sintetizado, y el canto en un clímax de nuevos versos en ese puente reiterativo antes de volver a los Recuérdame.. de las estrofas venideras. “Recuérdame si tiemblas, así de vez en cuando, que yo andaré contigo, que yo estaré esperando”.

Con inicio de bolero se introducen los primeros versos de A Un Reloj De Pared, la cual ya conocía, y confieso no contaba entre mis favoritas del repertorio del artista. El uso claro de arpegios en la guitarra, muestran otra vez lo diverso en la guitarrística del intérprete, y sus versos desfilan ante nuestros oídos en compañía de su melodía melancólica, a la que luego se aúnan las cuerdas, y da paso a diversas modulaciones. Allí me doy cuenta del arte del compositor, y en un terreno en el que por definición, o más bien gusto de mis genes, nunca había abrazado antes con sinceridad. Crece en intensidad el aporte de las cuerdas antes de relajarse y dar paso a su última estrofa, antes de resolver sabiamente este bolero admirable!

Si Queda Una Esperanza, es la cuarta y última composición de este trabajo de la cual no conocía versión alguna. Los acordes del piano introducen la melodía que es cantada con mucha intimidad, y acompañan a completitud el poema hecho canción. Un postludio le continúa y da pie a que repita el verso final en su canto conmovedor “Si queda una esperanza, déjamela en tu río”.

“Que Hubiera Sido De Mí, sin esa luna, ahogándose por llegar al sol, sin la guitarra que abrió señales, y respondía de par en par al desafío de ser y dar conmigo, a la inminencia de amar hasta apagarme...” con su entrada grandilocuente, nos deja la pieza más rítmica (y roquera) gracias en buena parte a la labor decisiva de la batería, que aparece sólidamente a lo largo de la clausura de este segundo trabajo tan Personal de Mike Porcel. Dos largas estrofas que hubieran sido por si solas suficientes para justificar esta obra, anteceden la siguiente sección (“Que hubiera sido de mi, sin erotismos, un aprendiz de cantor retando el viento...”), que suele ser representada por puentes o estribillos en la cancionística popular. Aquí la melodía vuela buscando crear tensiones y resolver hermosamente la palabra cantada. La estructura musical se repite en una segunda parte en anuencia con los versos que se aprestan a recorrerla.

Como epílogo, un músico excepcional, compositor y arreglista consumado, poeta excelso en la palabra, intérprete solemne, guitarrista espléndido, cantor mostrando del alma sus penas, reflexiones y alegrías, al devenir de nuestra existencia. Personal, Mike Porcel!


Rafael Zamora
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robert c. díaz

El Poeta de las Armonías
“El Poeta de las Armonías” (Personal” (CD-Mike Porcel)
Robert c. Díaz

Qué tremenda alegría saber que la salida de "Personal", la nueva propuesta discográfica del cantautor cubano, Mike Porcel, comienza a tener tan merecida acogida. Como ya es costumbre, viniendo de la autoría de tan inspirado bardo, toda obra invita a degustar el preludio de algo mágico pero, a la vez, íntimo y sincero. Una rara triada en comunión, donde la obra y la persona son una misma cosa. Con "Personal", Mike ese poeta de las armonías, logra redondear la espiral de un ciclo de canciones grabadas en la piel de toda una generación; un puñado de razones que, pese a que algunas fueran compuestas hace más de cuatro décadas, aun son y seguirán siendo perfectamente asumidas por cualquier época y circunstancia. Porque gustosamente, el paso del tiempo las desempolva para contemporanizarlas y dejarlas a su recaudo, junto a otras que están casi acabadas de salir del horno; Porque más que todo, “Personal” es la urgencia de una obra diluída con la entereza pasional de ser profundamente intimista y a la vez, de todos; En fin, “Personal” en sus 16 temas, grafican el candor de ser una propuesta discográfica que, track by track, va tejiendo la urdimbre y los viricuetos que resumen toda una galería de músicas y canciones con el trazo coherente de lo vivencial y la exquicitez de su factura, en la que su progenitor, combinando voz y guitarra en mano y a veces orquestaciones apropiadas, ha querido regalarnos su presencia, y exponerse tal cual es, repertorizando lo que a priori supone ser la banda sonora de toda una época, de rincones de una ciudad y de personajes que hoy no son más que disfrutables fantasmas que deambulan desde sus recuerdos, pero que, más que eso, aun difuminan el rastro de cierto desgarramiento testimonial con muchas cicatrices a cuestas, pero también, con enormes alegrías. Porque simplemente, “Personal” es eso: el dibujo concéntrico (casi totalmente autobiográfico) en el que, tanto el autor como su obra se reconocen ante la huella de sus pinceladas. Una obra que, más allá de acreditar la típica lluvia de cumplidos o elogios de ocación, sobradamente merecen el reconocimiento pleno a su autoría. No obstante y como diríamos por estos lares: But he deserves much more than this!!!.. Pero Mike Porcel, es un artista muy por encima de cualquier merecimiento. Lo monumental de su obra gratifica tal presagio. Al menos, sus amigos y admiradores asi lo sentimos... Y Gracias a Mike, a sus canciones, a esta sumatoria de encantos cronológicos que resulta ser “Personal”, cual conserva la mágia de lo que cala hondo y nos permite el disfrute de viajar por sobre tan “espirálica” aventura y aun seguir sumidos en la perplejidad de su disfrute.

robert c. díaz
(Holloway Road, London)
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