Patricia Vlieg | Cabanga

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World: Central American Jazz: Latin Jazz Moods: Solo Female Artist
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Cabanga

by Patricia Vlieg

A thematic 14 song-album which explores and elaborates on Panamanian folk and art songs. Patricia Vlieg, gracefully combines elements of the Panamanian music with those of jazz, classical, and other Latin American musical traditions.
Genre: World: Central American
Release Date: 

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1. Para Comprenderlo (Tamborera)
4:34 $0.99
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2. Alma Patria (Canción en Aire de Cumbia)
4:53 $0.99
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3. Brisas Mesanas (Pasillo) [feat. Paquito D´ Rivera]
3:37 album only
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4. Romance Salinero (Tamborera)
2:51 $0.99
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5. Panamá Viejo (Bolero)
5:02 $0.99
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6. Cosa Linda (Tamborera)
3:32 $0.99
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7. Mi Pajarita (Cumbia) [feat. Berta Rojas]
2:54 $0.99
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8. Historia de un Amor (Bolero)
4:12 album only
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9. Los Sentimientos del Alma (Cumbia)
3:58 $0.99
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10. Cabanga (Canción en Aire de Mejorana) [feat. Juan Quintero & Luna Monti]
4:21 album only
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11. Palito de Uvero (Mejorana) [feat. Lilián Saba]
4:19 $0.99
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12. Mi Chola No Quiere Cholo (Tamborera)
3:16 album only
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13. Retratos de Su Alegría (Tamborera)
4:53 $0.99
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14. Patria (Lamento Congo) [feat. Luna Monti, Monica Salmaso, Maridalia Hernández & Lila Downs]
5:06 album only
Downloads are available as MP3-320 files.

ABOUT THIS ALBUM


Album Notes
Cabanga is a thematic 15 song-album which explores and elaborates on Panamanian folk and art songs. Patricia Vlieg, using a variety of musical settings, gracefully combines elements of the Panamanian music with those of jazz, classical, and other Latin American musical traditions. These songs have been recorded with guest musicians, who aside from tremendous talent and distinguished careers, also share respect and love for our Latin American and universal musical heritage. The greatest contribution of this new release is to present a vision of Panamanian music as an experience of reexamination, to be listened from within and outside ourselves with tenderness for our roots, and simultaneously wings of creativity and inventiveness. International guest artists are: Paquito D´Rivera, Berta Rojas, Lilián Saba, Monica Salmaso, Lilia Downs, Juan Quintero, Luna Monti, and Maridalia Hernández. Arrangements and musical direction for this album has been a collaboration with Popi Spatocco (former pianist and arranger for the Argentinian singer, Mercedes Sosa).

The songs contained in this project are the pretext to share our own story; remember where we came from; recall names, faces and sceneries. Theses songs create spaces filled with surprise and admiration, prompting us to listen and be heard. They represent a link that connects and communicates through multiple generations; a source of sustenance and strength; a legacy of love and pride; and an opportunity for those who are on the outside to get to know us, and our culture intimately.

https://www.youtube.com/watch?v=luplSLUAOOA

Patricia Vlieg: voz en todos los temas,

Popi Spatocco: piano, dirección musical y arreglos en todos los temas excepto en el 7 y en el 11.
Ricardo Cánepa: contrabajo en todos los temas excepto en el 7, 9 y 11
Facundo Guevara: percusión en todos los temas, excepto en el 3, 7, 10 y 11
Milagros Blades: pujador en los temas 1, 2, 9 y 13; repicador en los temas 1, 4, 9 y 13; Caja azuerense en los temas 9 y 13; caja chorrerana (cajona) en el tema 2.
Vilma Esquivel: guitarra en los temas 2, 3 y 14
Ruth García: violín solista en el tema 1
Carlos Castro: saloma y grito en el tema 2; gritos en el tema 13
Jorge Bergero: cello solista en el tema 2
Marcelo Chiodi: quena en el tema 2; sikus en el tema 14
Paquito D´Rivera: clarinete en el tema 3
Edmar Castañeda: arpa en el tema 3
Pablo Fenoglio: trombón en el tema 4
Roberto Calvo: guitarra en el tema 5 y arreglo en el tema 7
Damian Bolotín: violín solista en el tema 5
Laura Hackstein: viola solista en el tema 8
Berta Rojas: guitarra clásica en el tema 7
Daniel Lifschitz: flauta en el tema 9
Natalia Silipo: oboe en el tema 9
Daniel Kovacich: clarinete en el tema 9
Diego Armengol: fagot en el tema 9
Juan Quintero: voz en el tema 10
Efraín González: mejoranera en el tema 10
Lilián Saba: piano y arreglo en el tema 11
Colaquito Cortés: acordeón en el tema 13
Yaelis Urriola: voz en el tema 13
Eric Blanquicet: tambores congo (tambor hondo y seco) en el tema 14
Luna Monti: voz en el tema 10 y 14
Lila Downs: voz en el tema 14
Mónica Salmaso: voz en el tema 14
Maridalia Hernández: voz en el tema 14
Damián Bolotín, Sebastian Prusak, Grace Medina, Raúl Di Renzo, Cesar Rago: violines en los temas 1, 2, 3, 5, 8, 13 y 14
Laura Hackstein, Kristin Bara: viola en los temas 1, 2, 3, 5, 8, 13 y 14
Jorge Bergero: cello en los temas 1, 2, 3, 5, 8, 13 y 14
Kasagia Jiménez: preparación del coro en el tema 13
Camila Bolívar, Gabriela Edwards, Julliette Joyce, Francesca Rovetto, Regina Francolini, Isabella Carbonell, Pilar Jiménez, Elena Castro Valencia, Ana Gabriela Gerbaud, María Elena Gerbaud, Ana Gabriela Correa, Olga Spiegel, María Fernanda Achurra, Isabella Chowkai, Teresa Varela, Yaelisdania Urriola B.,Yarelis Urriola B.:
coros en el tema 13

Dirección Musical y Arreglos: Popi Spatocco en todos los temas, excepto en el 7 con arreglo de Roberto Calvo y en el 11 con arreglo de Lilián Saba

FICHA TECNICA
Grabado entre septiembre y noviembre de 2014 en Estudios Fort de Buenos Aires, Freiberg Music Studios, Nueva York, PTY Studios, Panamá
Ingeniero de grabación Estudios Fort y PTY Studios: Ariel Lavigna
Asistentes de grabación: Norberto Villagra, Ignacio Molino
Ingeniero de grabación Freiberg Music Studios: Daniel Freiberg
Mezclado y masterizado por Carlos Laurenz y Ariel Lavigna en Carlos Laurenz Mastering de Buenos Aires
Ilustración: María Camila Bernal Toro
Diseño gráfico: Paola Reggio
Fotos: Tito Herrera, Cine Animal
Trabajo de recopilación e investigación: Patricia Vlieg
Apoyo en la investigación: Esther Arjona
Producción Artística: Patricia Vlieg y Popi Spatocco
Producción Ejecutiva: Vilma Esquivel
Contacto: info@patriciavlieg.com
Sitio web: http://www.patriciavlieg.com

Dicen que no se conoce profundamente a alguien hasta no haber visitado su casa y haber realizado un viaje en su compañía. Yo me atrevo a afirmar que no se conoce profundamente a una tierra, si no se conocen sus canciones.
Nuestra tierra no es lo mismo sin sus canciones. Son ellas nuestras íntimas historias, retratos de nuestros modos de ser y sentir; espejos para ver nuestra propia imagen adornada con la música y la palabra. Son ellas una ventana para conocer y rememorar nombres, vivencias y paisajes queridos.

Esta selección de canciones panameñas emblemáticas y de raíz folklórica constituyen un punto de partida. “Cabanga” es una mirada hecha con detenimiento y sobre todo con profundo respeto, cariño y agradecimiento por nuestro patrimonio musical y cultural.

Este trabajo reúne a una diversidad de autores cuyos nombres y obras enraizadas en nuestra tradición musical, evocan la calidez sencilla y entrañable de un Panamá que subyace en la memoria y que, aun abiertos a nuevos horizontes, no podemos ni queremos olvidar. Canciones con raíces y alas como nuestra tierra misma; compañeras de viaje; brújula y mapa; espacios de búsqueda y encuentro para compartir memorias y sentimientos; un lugar para escuchar, celebrar, sentir, pensar y vislumbrar… Eso es “Cabanga”, este primer trabajo que entrega hoy “Panamá en el Corazón”.

En “Cabanga”, las canciones son mesa tendida a la cual hemos invitado a músicos y cantores de diversas latitudes. Gracias por compartirlas; por el espacio de colaboración comprometida, consciente y creativa y por la alegría de saber que Panamá resuena también en sus corazones con la música y la palabra.

Bienvenidos a este viaje y que sean estas canciones panameñas y universales, un mapa de ruta cuyo lugar de destino es “Panamá en el Corazón”.

Sonidos de Identidad

Iniciamos este viaje compartiendo algunas miradas sobre nuestra tierra. La miramos desde dentro y también desde lejos; desde su algarabía y su intimidad; desde ese lugar hecho de múltiples sonidos y colores. La miramos con paisajes iluminados de sol, bañados de mar o habitados de montañas. La escuchamos y definimos como una tierra donde se oye el grito de los tambores, istmo que surgió un día como puente para unir el Norte y el Sur. Desde estas miradas, ofrecemos algunas razones para empezar a comprenderla y comprendernos.

Para comprenderlo – Tamborera
Ana Lucía Vlieg

Tras una introducción en la que el violín esboza una melodía en torrente mesano, se inicia esta tamborera escrita por Ana Lucía Vlieg.
Su autora nos cuenta que este tema nace en una noche bostoniana lejos de Panamá. El silencio de la noche se mezclaba con sus deseos de lanzar al viento un canto, quizá la tonada de algún tamborito, quizá una canción cualquiera. Alguien quiso hacerle tomar consciencia de lo avanzado de la hora y, quizá de lo inapropiado que resultaría lanzar al viento un canto a plena voz en aquellas latitudes.
Desde ese silencio, desde esta vivencia anecdótica y desde ese deseo de cantar y contarse a sí misma, se va modelando este dibujo de identidad.
Si bien estilizada, esta canción es una tamborera, género que surge en los años 50 y cuya creación se atribuye al compositor Ricardo Fábrega.
La tamborera tiene como punto de referencia rítmica el tamborito, en su variante más lenta llamada tambor norte.

En el tamborito tradicional, una voz femenina llamada “cantalante”(voz popular con que se designa a “la que canta adelante”) entona una copla y un coro formado también por voces femeninas responde un estribillo que se va repitiendo entre cada copla.
La tamborera hace uso de los elementos rítmicos del tamborito y de la cumbia pero los integra en una forma más larga, canción con estrofa y estribillo.
Va incorporando giros melódicos de la música cubana y del Caribe y abre la posibilidad de contar historias y pintar paisajes teniendo como base ritmos tradicionales.

Si bien surgió en su momento como una propuesta urbana, hoy la recibimos como una flor que aún tiene aroma a campiña y un sabor entrañable de panameñidad.
En los primeros compases de la introducción y en el interludio del tema, el violín hace una cita musical que alude a "La Ligia Elena", tamborera atribuida al compositor Máximo Arrates Boza, cuyo texto dice así:

“De todas las gasolinas
Me gusta más la Pandora,
Porque es la que más camina
Y llega pronto a Taboga.
Ajé morena y ajé sirena,
Me voy en la Ligia Elena”.

Esta melodía nos conecta musical y emocionalmente con las palabras de Ana Lucía Vlieg que nos traen hasta esta tierra “donde juega el mar sobre la arena; donde repite un viajero: “ajé, me voy en la Ligia Elena”.

Aunque la tamborera y la mejorana son géneros totalmente distintos y separados, hemos elegido iniciar este tema con una referencia al torrente mesano, utilizado en el canto de la mejorana. No se me ocurre mejor manera de explicar el por qué de esta elección musical, que haciendo referencia a esta hermosa cuarteta cuyo autor no he logrado precisar:

"Cuando se empieza a cantar
siempre se empieza en mesano
por lo suave, lo liviano
y lo fácil de cantar".

Empezamos entonces con ese espíritu fácil y liviano de frescura y alegría.

Alma Patria – Canción en Aire de Cumbia
Fragmento de poema: Gaspar Octavio Hernández
Musicalización: Patricia Vlieg

Este es un fragmento musicalizado de un hermoso poema de Gaspar Octavio Hernández, el mayor exponente nacional del movimiento modernista, enamorado del sentir panameño.

El tema inicia con una saloma cuyo texto no forma parte del poema original, sino que busca traer al oyente a ese paisaje sonoro a la vez agreste, entrañable y profundamente nuestro. Es la saloma en Panamá, profunda expresión del cantar campesino, y consiste en una emisión vocal cuyos matices van desde el rudimentario grito en aguda sonoridad hasta una unidad melódica completa en la que se intercalan el falsete y la voz natural. Nace como una expresión autónoma, sin acompañamiento instrumental, y su posterior incorporación a diversos géneros es indudablemente un claro sonido de identidad. En esta versión, el cantor dibuja en su saloma los giros melódicos de un torrente de llanto, utilizado en la mejorana para cantar las ausencias y añoranzas más sentidas. Después de las dos primeras estrofas, la intimidad de la instrumentación da paso a un ritmo de cumbia congo en el estribillo. El interludio musical rememora sonoridades del punto, el cual es una hermosa danza de salón a la vez que sugiere una melodía de mejorana en acordes menores en torrente gallina. Si bien el canto melismático de la saloma se realiza tradicionalmente por una voz solista, aquí proponemos el canto a dúo de saloma armonizada como una búsqueda y expansión sobre elementos tradicionales.

Con respecto al poema original, existe una divergencia en la segunda estrofa.
Transcribo a continuación los versos de Gaspar Octavio Hernández en su forma original y deseo sirvan como puerta e invitación a conocer su rico trabajo poético:

"Patria del corazón,
tierra que a solas
cantas las glorias de tus dioses lares,
mezclando la canción de los palmares
con la canción eterna de las olas."

Paisajes del Corazón

En este trecho del viaje, nuestras canciones evocan nombres de ciudades y lugares, paisajes de nuestra geografía que nos dejan y en los que vamos dejando huellas indelebles.

Brisas Mesanas – Pasillo
César Alcedo

Uno de los placeres que me ha ido otorgando la realización de este trabajo, es la aventura de descubrir los rostros detrás de las canciones más allá de lo que resulta aparente.
El nombre de este pasillo hace alusión al distrito de La Mesa, ubicado en la provincia de Veraguas, lugar de donde es oriundo César Alcedo y que ha sido cuna de un importante número de compositores asociados a la canción de raíz. Originalmente, este pasillo llevaba por título el nombre de la esposa del compositor, “Isabel”, y fue dedicado a ella. Cuentan que el nombre “Brisas Mesanas” surgió casi por accidente en un programa radial y perdura hasta nuestros días, evocando un paisaje del corazón.

El pasillo formó parte de las danzas populares en Panamá durante los siglos XIX y principios del Siglo XX. Representa un punto de enlace musical, histórico y cultural con Colombia y Ecuador, países en los que también se interpreta este género.
La forma del pasillo panameño tiene características propias. Muchos de ellos están dedicados a personas o lugares. En este sentido, es más común el pasillo instrumental que el cantado y su forma musical usual es A, A, B, B, C, C, A, B, C1 y C2.

Siguiendo con esta observación, éste es el único tema del disco que carece de letra. Son abundantes entre nuestras danzas (puntos, pasillos, cumbias, etc.), las composiciones pensadas para el violín o el acordeón como instrumentos que llevan la melodía, y no necesariamente pensados para ser interpretados vocalmente. Una de nuestras búsquedas personales es cómo abordar temas de este repertorio instrumental, tan rico en hermosas melodías.

Esta versión junto a Paquito D'Rivera es una respuesta a esas búsquedas.
Hemos omitido la breve introducción original de este pasillo, entrando directamente al paisaje musical, en el que se integran los elementos de raíz con breves espacios de improvisación y recreación de la melodía dentro de la forma tradicional.

Romance Salinero – Tamborera
Gladys de la Lastra

Esta tamborera nos refiere al tibio y claro paisaje de las salinas de Aguadulce, distrito ubicado en la provincia de Coclé.
Su autora, nacida en Penonomé, provincia de Coclé, supo dejar en el corazón popular un legado rico en tamboreras. En sus canciones se derrama el sano orgullo por esta tierra y la alegría sencilla y clara de nuestra gente, como el paisaje que aquí recordamos.

Panamá Viejo – Bolero
Ricardo Fábrega

Este emblemático bolero, presente en la memoria y el corazón de varias generaciones de panameños, es una hermosa evocación de las ruinas de Panamá la Vieja, sitio arqueológico en donde se localizaba la primera ciudad de Panamá desde su fundación en 1519 hasta 1671, cuando fue trasladada a una nueva ubicación al quedar destruida tras un ataque comandado por el pirata inglés Henry Morgan. Panamá Viejo fue declarado por la Unesco como patrimonio de la humanidad en 2003.

Fueron sus murallas testigos de la partida de las expediciones españolas hacia el imperio inca del Perú y fue también escala de las rutas comerciales que llevaban a las ferias de Nombre de Dios y Portobelo en el istmo.
"Oh mis muros queridos,
por los siglos guardados...",
dice afectuosamente su compositor. Sus palabras llegan hasta nosotros como ecos en la brisa, para traernos de vuelta ese romántico paisaje que tiene sabor a historias heroicas.

Amores y Desamores

En esta parte del viaje, nuestras canciones recorren ese espacio íntimo en el que conviven en el corazón de nuestra gente colores tan diversos como la picardía en el requiebro, la incertidumbre, la añoranza profunda y casi rebelde tras una partida definitiva, esa nostalgia reservada que muchas veces se viste de canto y danza para decir que, aunque no lo parezca, "a mí si me están matando los sentimientos del alma". Y finalmente, pasado el dolor, está esa fuerza vital, esa mezcla tan nuestra de ingenio y orgullo casi desafiante que puede decir sin alardes ante los desamores: "cabanga no como yo; cabanga la come usted".

Cosa Linda – Tamborera
Avelino Muñoz

Nacido en el seño de una familia de músicos cuyas obras han enriquecido el patrimonio cultural de nuestro país, fue Avelino Muñoz pianista, organista, compositor y director de orquesta de trayectoria internacional.
Escuché por primera vez su tamborera “Cosa Linda” en la voz brillante y ágil de nuestra recordada cantora Sylvia De Grasse, gran exponente y embajadora de nuestra música de raíz.
En su voz acompañada al órgano por don Avelino Muñoz me fui acercando a esa sonoridad característica de nuestras tamboreras; sorprendiéndome ante sus melodías y las historias que van contando. Así llegó hasta mí esta tamborera, fresca, alegre, ágil y pícara como llegan esos primeros amores.
Y es que, como los amores, son también las canciones portadoras de sorpresas y buenas noticias.

Mi Pajarita – Cumbia
Joaquín "Chin" Carrizo

Entrañable experiencia es escuchar a un grupo de ocueños cantar a coro, con profundo afecto por las canciones que brotan en esa tierra, Ocú, distrito de la provincia de Herrera: "Jey, jey, ja, ¿dónde está mi pajarita?"
Este aire de cumbia es uno de esos retratos sutiles del sentimiento que pueblan la obra de Joaquín "Chin" Carrizo; una de esas canciones con sabor a inocencia que hoy entregamos al abrigo de la guitarra de Berta Rojas.


Historia de un Amor – Bolero
Carlos Eleta Almarán

Quizá es éste el bolero panameño que más ha trascendido fronteras, habiendo sido versionado ampliamente y traducido a diversos idiomas. Lo que no resulta tan ampliamente conocido es el contexto en el que surge la canción. La misma es fruto de la inspiración del autor al ver la tristeza de su hermano Fernando ante la pérdida de su primera esposa tras una enfermedad. Hablamos pues de una partida definitiva.

Tuve personalmente ocasión de interpretar este tema en la despedida final de su autor y hoy lo ofrecemos con toda la fuerza y profundidad que encierra, desde esa poderosa y desgarradora pregunta que conmueve el alma:
Ya no estás más a mi lado, corazón,
en el alma sólo tengo soledad;
y si ya no puedo verte,
¿por qué Dios me hizo quererte para hacerme sufrir más?

Los Sentimientos del Alma – Cumbia
Chico "Purio" Ramírez

Personalmente, no dejo de impresionarme ante esa capacidad que tenemos los panameños, de decir al ritmo de una cumbia, esa alegre danza en la que el canto se entrelaza con las melodías de violín o acordeón, sostenida por los infaltables tambores, algo tan contundente como:
"A mí sí me están matando los sentimientos del alma;
moreno del alma mía,
me estoy muriendo de cabanga."
Parece un contrasentido y, para quien lo ve desde fuera, cabría incluso la pregunta:
"¿Acaso es eso cierto?"
Y lo es, en efecto; como cierta es esa capacidad de nuestra gente de contar la vida y reflexionar sobre ella, sobre su maravillosa complejidad, y todo "así como si tal cosa", mientras se canta y se baila; y se vive simplemente.
En la versión original de esta canción, la misma pasa del tono menor a su paralelo mayor. En versiones posteriores, quizá las más difundidas como la del acordeonista, cantor y compositor, gran exponente de nuestra música típica, Osvaldo Ayala, la misma pasa del tono menor a su relativo mayor. Así hemos elegido hacerlo en esta versión que hoy presentamos.

Cabanga – Canción en Aire de Mejorana
Gonzalo "Chalo" Brenes

La palabra "cabanga" hace referencia a un sentimiento de nostalgia o añoranza por la ausencia de algo o alguien. Existe también otra acepción, algo menos conocida y que reviste a la palabra de un color particular. La misma designa a un dulce preparado con miel de caña, coco y papaya verde. Cuentan que, ante la añoranza por el ser amado y ausente, era este dulce un alivio para mitigar la pena de la ausencia. De ahí procede la expresión "comer cabanga", que, en un sentido no literal, significa entonces extrañar, estar atado a ese sentimiento de nostalgia por el ausente.

Hermosamente engarzadas, estas coplas populares que Gonzalo Brenes rescata en su obra, son un retrato de ese espíritu pícaro y altivo que caracteriza a nuestra gente y que sabe manifestarse ante los desamores y reveces de la vida.

"Cabanga no como yo,
cabanga la come usted".

Contrariamente a lo que podría suponerse, éste no es un canto de nostalgia, sino más bien de desafío casi indiferente. Nada de expresiones dramáticas y desgarradoras; nada de trágicas despedidas por dolores pasajeros, sino la simple verdad en coplas otra vez, "como quien no quiere la cosa:".
Fue Gonzalo Brenes un compositor que quiso y supo crear puentes entre nuestras músicas de raíz y la tradición clásica y académica. Su investigación de nuestras músicas tradicionales y sus estudios en Alemania generan una sólida consciencia del valor de la raíz como punto de partida y fuente de inspiración para la composición.
Esta pieza, escrita originalmente para soprano y piano, nos deja sentir claramente los ecos del torrente zapatero (en el estribillo) así como cadencias melódicas del torrente gallina en sus estrofas.
En este trabajo, con la presencia de nuestra guitarra folklórica de cinco cuerdas, la mejoranera, en diálogo con el piano y el contrabajo, en una propuesta vocal a trío junto a Luna Monti y Juan Quintero, hemos querido abordarla desde esa raíz esencial a la que sentimos nos remite.

Nuestras Paradojas

Como en los viajes largos, ya nos vamos sintiendo en confianza y se suscita entonces el espacio para reconocer y nombrar algunos de esos aspectos más contradictorios de nuestro ser. El orgullo de la raíz contrapuesto a la búsqueda de modelos foráneos como referentes incuestionables y que "sólo por venir de fuera, nos parecen ser mejores"; el desarraigo cuando el corazón aún se aferra a la tierra propia, son algunas de las miradas que nuestras canciones nos proponen. Y lo hacen no sólo desde la reflexión, sino también desde el sentido del humor y la picardía recurrente que da al panameño la flexibilidad y apertura para reírse de sí mismo y comprender que también la contradicción y la paradoja son aspectos innegables de la vida.

Palito de Uvero – Mejorana
Carlos Francisco Chang Marín y Eleuterio "Pille" Collado

Son nuestros torrentes de mejorana secuencias armónicas con giros melódicos característicos a través de los cuales, el poeta o el cantor va desgranando en décimas sus penas, alegrías, historias de amores o de chacotería. Y para cada sentimiento, se utiliza un torrente distinto estableciéndose así una hermosa relación entre la música y la palabra. Tal relación se establece en esta canción, que tras la redondilla inicial, nos habla en décimas sentidas del desarraigo, ése que no ocurre por voluntad propia sino forzado por las circunstancias históricas.

Se usa para contarlas el llamado torrente gallina, cuyas gentiles y melancólicas cadencias hemos querido mantener en este íntimo dúo con Lilián Saba al piano.

Tanto Carlos Francisco Chang Marín como Pille Collado, poeta y cantor respectivamente, reflejan en su obra un compromiso con las luchas por la soberanía del territorio panameño en la Zona del Canal y asociado a ese contexto histórico, surgen estos hermosos versos, compuestos por su autor durante su exilio en Chile, en los que se deja sentir clara y punzante la paradoja:

"No me voy porque yo quiero
sino porque no quería".

Mi Chola no Quiere Cholo – Tamborera
Arturo "Chino" Hassan

Colorida forma demuestra Arturo "Chino" Hassan, compositor de múltiples boleros y emblemáticas tamboreras, de presentar esa contradicción en la que, aún diciendo sentir orgullo por lo propio, se potencia lo de afuera como mejor y preferible a toda costa.

"Ay mi Dios, qué desconsuelo,
el del pobre panameño
que hasta las cositas nuestras
de afuera buscan su dueño."

Si bien la canción surge en un contexto histórico concreto, haciendo referencia a la tendencia de algunas mujeres que emigraban del campo a la ciudad a casarse con estadounidenses residentes en la Zona del Canal, reconocemos en ella esa paradoja, no desterrada aún de nuestro inconsciente colectivo, expresada aquí entrañablemente, con ligereza y sobre todo con afecto y sentido del humor. Hoy abordamos esta canción con esos mismos sentimientos.

Legados

A estas alturas del viaje, es tiempo de ir tomando lo disperso, hacerlo uno, y sobre todo, sentirlo nuestro. Tierra multicolor y diversa como su gente, tierra rica en sonidos, palabras y canciones.

Es nuestro deseo rescatar esa herencia para afirmar con emoción y convicción que: "Patria son tantas cosas bellas".

Retratos de su Alegría – Tamborera
Ana Lucía Vlieg

Esta tamborera recoge muchos nombres, aromas y sonidos que nos conectan con sensaciones, imágenes y retratos de nuestra tierra, en la que por encima de cualquier cabanga, emerge victoriosa la alegría.
Así como históricamente el violín fue dando paso al acordeón en la interpretación de muchas de nuestras danzas populares, así ocurre en este viaje en el que ambos dialogan, al rítmico calor de la caja, pujador y repicador.
La tamborera da paso a un breve interludio de tambor norte en su forma tradicional, en el que la voz infantil de Yaelis Urriola se hace “cantalante” para desgranar una copla a cuyos versos responde un coro de niñas, acompañadas únicamente de nuestros tambores folklóricos y palma.
En sus voces celebramos el canto de tantos niños y niñas que cultivan con amor y respeto nuestra tradición.

Patria – Lamento Congo
Rubén Blades

Esta composición se ha convertido sin duda en una de las canciones más cercanas al corazón de muchos panameños.
Su hermosa alusión a la poesía Patria de Ricardo Miró, la riqueza y contundencia de sus imágenes nos llevan a reconocer a esa patria íntima, la descrita años antes por el poeta cuando dijera:
"la patria es el recuerdo,
pedazos de la vida
envueltos en jirones de amor o de dolor;
la palma rumorosa,
la música sabida,
el huerto ya sin flores, sin hojas, sin verdor."

De la versión original en Guaguancó, hemos querido proponer ésta, que utiliza como base nuestros tambores congo, símbolo de una cultura que empalma directamente con esa rebelde y sólida raíz africana, y que hoy forma parte del tesoro cultural de nuestra costa Atlántica. Se entrelazan en ella sonidos de sikus, en recuerdo de nuestros kammus o flautas indígenas que nos conectan con toda una América ancestral.

Así, esta canción ofrece un espacio para imaginar y soñar la patria propia, la de cada uno. Unimos nuestras voces cantoras del Norte (Lila Downs), Centro, Sur América (Mónica Salmaso y Luna Monti) y el Caribe (Maridalia Hernández), resonando en un solo sentimiento más allá de cualquier frontera.

Al concluir este viaje, somos conscientes de que la identidad es ante todo, espacio de búsqueda y encuentro.

Este primer trabajo es justamente eso, un espacio para empezar a reconocer con canciones algunos de los colores que nos construyen por dentro.

Sin duda, muchos son los que faltan, como muchas son las canciones que nos faltan por cantar.

Serán ellas nuestra brújula, faros y acompañantes para un próximo viaje.


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