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Son Del Vigía | Son Del Vigía

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World: World Traditions Folk: Field Recordings Moods: Type: Live Recordings
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Son Del Vigía

by Son Del Vigía

The Tepango river and the cool shade of a towering old jobo tree inspired Alejandro Domínguez and his three daughters while recording this open air son jarocho session.
Genre: World: World Traditions
Release Date: 

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1. El Pájaro Cú
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2. El Colás
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3. El Balajú
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4. El Gallo
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5. El Coconito
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6. El Cascabel
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7. La Iguana
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8. La María Chuchena
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9. El Zapateado
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10. La Vieja
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11. El Butaquito
3:21 $0.99
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12. Canto a Veracruz
2:45 $0.99
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ABOUT THIS ALBUM


Album Notes
This is the fourth son jarocho CD to be released by Anona Music.

Son del Vigía is a rural son jarocho group whose roots are on a mountain called El Cerro del Vigía in Santiago Tuxtla, Veracruz.

See the making of the CD on YOUTUBE.

1. http://www.youtube.com/watch?v=jEDi-5T_aW8
2. http://www.youtube.com/watch?v=0OHDCEdqEQk

Son del Vigía

The following is an interview with Alejandro Domínguez. He is the leader of the group.

Entrevista con Alejandro Domínguez

Yo nací en Cerro del Vigía de Enmedio. Supuestamente, en el Vigía son tres divisiones: Vigía Corona, Vigía de Enmedio y Vigía Cooperativa. Cuando era niño, la vida de todos los días en el Vigía fue muy bonita, porque en el rancho divagaba uno de acá para allá. Para mí fue muy divertido. Aprendí a tocar desde chamaco. De 12 años ya tocaba el mosquito y bailaba, porque nosotros llevamos las raíces; de los que fueron los viejos tocadores del Vigía. Había mucha gente grande que sabía tocar en el Vigía. Para esa gente nada más era el gusto de tocar. De 16 años empecé con el requinto, hasta hoy que estamos grabando. A mi papá le gustó que yo tocara el requinto porque eso es lo que a nosotros nos faltaba. La guitarra de son, como nosotros le llamamos en el cerro, casi no existía. Había nada más un tocador que se llamaba Toribio Domínguez, pero ese hombre no fue tan suficiente. Fue un tocador pero jamás cantaba. Antes, yo no cantaba en el grupo. Hace 10 años, aquí en Santiago, aprendí a tocar más ya cantar más por un esfuerzo propio.



Mi trabajo siempre ha sido en el campo. Yo comencé a trabajar a los ocho años y me dediqué a trabajar con Gabriel Arnau Robles durante 22 años, de planta desde que era yo de 15 años. Entré ganando a peso por año, pero a no fallarle más que el domingo. El sueldo era 15 años, 15 pesos. No era como ahora que paramos a las 2 de la tarde. Era de 7 de la mañana a las 6 de la tarde; lo que es el día. Había que trabajar hasta que el rico decía, no subía el sueldo, porque el rico pagaba lo que se le daba la gana. Me iba aumentando según que él quería, me llevé un G/la para que me aumentara un sueldo más. Yo nunca le dije nada ... qué auménteme el sueldo. Ahora se están ganando sesenta pesos de las 7 de la mal1ana hasta las 2 de la tarde. Aquí en Santiago el sueldo es mucho más bajo. Si yo saliera a trabajar por allí, por Cabada, Veracruz o Lerdo estaría ganando 130 ó ISO pesos y se trabaja hasta las 3 de la tarde. Me conviene ganar 150 pesos hasta las 4 de la tarde y no ganar 60 pesos de 7 a 2 de la tarde, porque yo estoy hecho a trabajar lo que es de sol a sol. No es suficiente sesenta pesos o cincuenta pesos. ¿Tú crees que eso es dinero? No es un dineral que uno está ganando. Aquí viene uno a comprar y al rato ya no tiene uno nada. Si aquí yo me 'traigo 200 pesos, me los acabo en una compra. Las cosas van para arriba de caro y uno ganando lo mismo. Si el rico llevara un nivel del comercio con el salario, estaría de acuerdo, no sufriría"iría uno tanto, pero no; va subiendo todo y el salario siempre abajo.



Por eso, mucha gente se va a México, o se va al extranjero, a los Estados Unidos, porque gana uno dólar, y viene el dólar de allá p´acá y aquí rinde más el dinero. Aquí ya es poca la gente. Del cerro hay mucha gente del otro lado. Se han ido porque el dinero aquí no da. Me han invitado, pero se necesita uno gastar dinero para pasar, y no tengo el dinero para un pase. Me invitaron a que fuéramos en avión, pero les dije que no, porque mis chamacos eran chiquitos. ¿Qué cosa le iba a dejar a mi sel1ora? Mi sellara trabaja nada más en la casa.

La gente del cerro se fue de aquí de Santiago porque en el cerro no habitaba gente. Cuando aquí Santiago se empezó a construir como pueblo, era una comunidad como ahora miro Sehualaca o Vistahermosa, aquí no había nada. Santiago empezaba del Palenque para acá. Para el monte, al cerro, era una serranía. Nadie vivía en el cerro. Ventura Domínguez, Ricardo Domínguez y Luciano Domínguez fueron los viejos que salieron de aquí para el cerro cuando ya empezaron a destruir el bosque. Eso ya tiene cientos de al1os. No te puedo decir cuántas generaciones, porque de eso ya no me acuerdo. Mi bisabuelo por parte de mi papá era de aquí de Santiago. Era Ventura Domínguez y por parte de mi mamá, era Joaquín Nájera con Eleuteria Polonia. Son los que de aquí los que fueron para el cerro. Toda mi raza no son del cerro, porque en aquellos atlas no existía gente en el cerro. De aquí fue creciendo para el cerro. Mi papá se acuerda 'que aquí en el vado de Zapoapan comenzaba la sierra y nadie se metía al cerro sino que de aquí se fueron diendo hasta que fueron derrotando el cerro y lo acabaron. Ahorita son solamente partes de monte las que quedan.



Se plantaba un huapango muy bueno en el cerro. Nada más tocar y bailar a la costumbre que se bailó antes. Antes no conocíamos cómo se zapateaba en Santiago, ni a qué hora va a entrarle uno a la tarima. Nunca veníamos a Santiago. Allí amanecíamos en la fiesta de diciembre tocando. Desde las siete de la noche hasta el otro día. De aquí de Santiago casi no iba gente. "Cachurín" iba cuando yo no lo conocí. Fue antes. De nil10 a veces uno no se acuerda. De Río Grande sí iban, como esas, Juana Rivas y María Lara. En el rancho no se bailaba tanto como aquí en Santiago, donde cada vez que se terminaba de cantor un verso, entraba el zapateo, o se entraba en tantas formas, porque tiene mucho movimiento. Pero en el rancho no se acostumbraba. En el rancho 110 se cantaba. Nosotros, al tocar y cantar; nada más teníamos un nombramiento de tocador: No había cantador: Había mucha gente de la tercera edad, pero no eran contadores. Cantaban versos porque podían, porque se les venía a la mente, pero no eran cantadores suficientes para todo Son. Porque para todo Son hay que tener un verso. Todo el Son es cantando. Todo el Son no puede ser nada más un verso que tampoco se incluye en el Son. No había tanto verso en la mente. Cantaban a veces un verso como es La Bamba. Un verso o dos y ya. Era mucha la música. Más era lo que tocábamos que el verso que se cantaba. No se cantaba porque no había suficiente mente para eso. Ahorita tocamos, pero ya vamos con un verso. Uno o otro. Porque declaradamente, un San Jarocha na tiene que llevar nada más un versa que va a cantar una. Todo el grupa tiene que cantar, bailar y tocar pero en el rancho no se acostumbraba. Ya no se hacen huapangos en el cerro. Solamente hacen un huapango al año; cada diciembre nada más. Antes, cuando vivían esos viejas tocadores, Ricardo Domínguez e Hilario Domínguez, más las que eran de segunda edad, que eran Miguel Domínguez Postán, Miguel Domínguez Xalate, Toribio Domínguez; todos esos juntaban un grupo. Había mucho huapango, pero esa gente, ya murió, ya no existen para que digan: yo voy a apoyar a la juventud, vamos a hacer un huapango. Esos dos viejos eran troncos de todos los tocadores. Entonces, sí había huapangos cada ocho días. Ricardo Domínguez era representante del grupo y fue el más tradicional y vicioso de la jarana. Era primo hermana de mi abuelo Moisés. Eso ya tiene muchísimos años. Par lo menas, yo le comprenda que tenga cuarenta años de muerto. Cuando él falleció, todo se acabó, parque el/as eran el tronca de las huapangos, se hacían cada ocho días desde las siete de la noche hasta las siete de la mañana; lo que era la noche entera y parte del día siguiente. Esa gente ya no existe, y claro que aquel/os troncos de tanto que fueron tradicionales en la cultura, de la juventud de entonces, salieron tocadores como ese Fidel Domínguez que toca el violín. Le nombran "el guero". También toca su hermano y son varios hermanos que les gusta, pero desde que se murió ese tronco se murió todo. Ahora yo lo he invitado a tacar con el violín, pero ya no quiso. Dice: ¨Ya no podemos tocar. ¿De qué sirve que haya tocadores nada más en diciembre? Se muere la jarana durante un año y yo les recordaba a veces: "no se trata de ser tocadores nada más en diciembre. No se molesten- digo porque no se trata de molestar; hay que tocar toda el tiempo. Hay que formar un grupo".

Primero en El Cerro del Vigía estábamos como grupo, Los Hermanos Domínguez, pero aquí en Santiago me dijeron si podía escoger otro nombre, que saliera más derecho. Así quedamos como nombre de Son del Vigía. Tiene mucho tiempo eso. Coma grupo tenemos más de 25 años, supuestamente, los más viejos tocadores. Ahora aparece la nueva juventud en mis hijos. Ya les estoy enseñando a tocar, a cantar y a bailar. La cultura en el cerro por completo ya se está acabando porque nada más aparecemos nosotros coma grupo. De allí en fuera no hay nadie que toque todo el año. Si a mí me buscan cada día o toda la semana, yo voy tocar. Han venido de dondequiera a buscarme. Me encanta tocar. Únicamente, que a veces no anda tan bien para tocar/:



Parque a veces anda una mal de la garganta. Si hubiera sida otra persona muy despreocupado, ni a mis hijas hubiera ya enseñada y qué cosa sería la vida. Ahorita, me invitan en donde quiera y estay conocida, ya casi en e/mundo entero, porque tiene coma das G/días que vinieron a llamarnos. Viene gente y me saluda y me dicen que me vieron par la televisión en México y ya ni las conozco, ni de dónde san. Mucha gente me saluda y ya los saluda parque saludar es ser cristiana.



Cuando ya me casé na se hizo huapango. Es que hay personas que les gusta el huapango y otras que no. Mi boda de casamiento na file en mi rancho. Fue en rancho de mis







suegros y ésos no eran tan tradicionales. Mi deseo era de un huapango. Eso file a plena hora del día ya plena hora del día a mi no me parece tanto un huapango. Un huapango puede ser de noche, porque de noche toda la vida es huapango, que ya hace ji"fresco. En el día hay unos calores! Mi casamiento fue a la una de la tarde; entonces ya no pude hacer un huapango. Se trató de una mÚsica, un tocadiscos que por allí hubo con la gente. Eso fiJe la diversión ya las 6 de la tarde se acabó.



Yo no salgo afuera a trabajar o muy distante. Nada más trabajo aquí un día, a veces dos, a veces nada. Entonces, no es muy suficiente para mí. Claro, que si me cae una chamba, hay que aprovecharla. Cuando se topaba que yo podía vender algo de fruta o chayote, o camote, yo venía a vendel: Eso era cuando yo tenía tierra que trabajal; pero ahora no tengo. Ahora el que viene del cerro a vender es que tiene sus tierras disponibles para sembrO/: Ahora, si yo tuviera una hectárea o media hectárea de tierra, yo sembraría e iría yo a vendel: Yo 110 tengo absolutamente nada, ni antes tenía porque mi papá nunca me dio tierra disponible para mí. Ahora quedé como la baraja en el aire.



Ahora ando yo rentando, donde estoy la tierra no es mía. Yo tuve tierra prestada en todo el cerro para sembrar. Nada más tres cosechas. Se comenzaba de temporal y terminaba con t

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